sábado, 24 de mayo de 2008

Me dormí en una amapola

Como el olor de una diosa,
que poco a poco me calmaba,
sobre sus sábanas rojas,
entre dientes murmuraba.
cuantas veces.., cuantas noches.
Tú presencia me cogía,
y tú esencia me tumbaba,
era que sólo reía,
pero sólo ya no estaba.
Las rosas en su esplendor,
las margaritas deshojaban,
y mientras claveles caían...,
la amapola me velaba.

No hay comentarios: