viernes, 23 de mayo de 2008

I

Ante el tic tac del reloj
me sonrojo...
Si vuela el tiempo,
si cambia la vida,
si los sueños se tuercen,
o toman vida, me sonrojo.
Que las mañanas son frías,
las tardesm muy largas y
las noches mi vida...
yo me sonrojo.
Porque ante el tic tac del reloj,
los sueños no lo son,
y los días no brillan...
Porque la tensión del sonido nos guía...
En un camino vergonzoso...
Ante el tic tac del reloj me sonrojo y
ante el mundo me revelo.

1 comentario:

Shh dijo...

Todavía no se ha inventado el adjetivo preciso; esos versos son como un silencioso beso en la nuca.